sábado, 6 de enero de 2007

LA CERÁMICA DEL SITIO TOMA DE AGUA

Marcos Rodríguez Matamoros (1)
Santiago F. Silva García (2)
Reynaldo Pérez Jiménez (3)



(1) Licenciado en Historia
Arqueólogo aficionado
(2) Licenciado en Física y Astronomía
Arqueólogo aficionado
(3) Licenciado en Historia
Arqueólogo aficionado



RESUMEN.- El sitio arqueológico Toma de Agua se localiza en la margen izquierda del río Zaza, a 18 km aproximadamente de la costa sur de la provincia de Sancti-Spiritus. Constituye uno de los yacimientos arqueológicos del neolítico temprano más interesantes y de mayor riqueza en lo que a material cerámico se refiere. Esta investigación contempla el estudio ceramográfico de las evidencias procedentes de las excavaciones practicadas en el verano de 1994, consultándose además las colecciones existentes en el museo municipal de La Sierpe; formadas a partir de colectas superficiales y excavaciones de rescate en el área objeto de estudio. Se comprobó que el temperante es predominantemente de fino a medio, lo que le confiere a la pasta un buen acabado y grado de compacticidad. La dureza -aplicando la Escala de Mohs- se halla entre 3 y 4; lo cual se corresponde con la dureza de otros complejos cerámicos del Centro-Sur de Cuba. Se acompañan tablas, gráficas y otras ilustraciones, que contribuyen a una mejor comprensión e interpretación del estudio efectuado.



INTRODUCCIÓN

El nombre de cerámica deriva del griego keramos, que significa tierra grasa o arcilla

Las propiedades plásticas de la arcilla se han aprovechado en todos los tiempos y por todos los pueblos.

Hace mucho tiempo que se descubrió que esta tierra se dejaba conformar con la mayor facilidad en estado crudo y que el cocido le daba solidez y duración. Se encuentran numerosos vestigios de su empleo en el origen de muchas civilizaciones.

Para los pueblos antiguos, la cerámica no sólo adquirió valor utilitario o doméstico; sino que también adquirió un sentido vinculado a sus creencias y necesidades espirituales.

El estudio de la cerámica de Toma de Agua reviste especial importancia, no sólo por sus características interesantes y porque complementa los resultados obtenidos en el resto de los sitios arqueológicos de la Región Centro-Sur de Cuba; resulta importante además, porque con ello se culminan -en estos momentos- los estudios monográficos, que desde 1985 se venían ejecutando por los autores de esta investigación.

Por constituir el área donde se practicó la excavación parte de un montículo residual y haberse elegido además la estratigrafía artificial como procedimiento, en la práctica resultó contraproducente realizar un estudio seriado de la cerámica. No obstante, se posee la información requerida relacionada con las capas naturales de la excavación. Sin lugar a dudas que el acometimiento de esta otra parte de la investigación próximamente, redundará en una mayor información de esta industria.



MATERIALES Y MÉTODOS

-Se consultó toda la información existente relativa al sitio Toma de Agua.

-Se demarcó y orientó el escaque en el área que se consideraba más fértil y no alterada, para el propósito de la investigación. Consistió en una trinchera de 1,50 m X 1,00 m, orientada de N a S.

-En la excavación se empleó la estratigrafía artificial, por capas o niveles de 10 cm cada una. Los primeros 50 cm -a partir de la superficie- no se tuvieron en cuenta en el control de las evidencias, debido a lo insignificante de las evidencias y a la alteración que se observó de estos primeros niveles por factores antrópicos. No obstante, se acordó obtener información de los estratos naturales o capas culturales.

-Todas las evidencias fueron debidamente tratadas, desde su colocación en las bolsas (tipo, nivel. etc).

-Durante el trabajo de gabinete se efectuó la limpieza y catalogación del material cerámico, separándose en cuatro grupos: fragmentos de vasijas, bordes de vasijas, asas y fragmentos de burén.

-Se mantuvieron separadas las evidencias cerámicas según el nivel o capa donde se colectó.

-Cada pieza, a partir de ahora, sería catalogada con un número que facilitaría el control arqueológico del Museo Municipal de La Sierpe y a la vez permitiría describir cada una de ellas, cuando fuese necesario durante el estudio ceramográfico.

-Se aplicó un ceramógrafo, determinándose:
.Grueso de las paredes de los ceramios; empleándose para ello un pie de rey con índice de error de 0,1 mm.
.Temperante empleado en la pasta. En esta actividad se utilizaron: estereoscopio, porta-objeto y filtro.
.Dureza de la pasta. Para la determinación de este parámetro se empleó: uña del dedo de la mano, moneda de cobre, navaja y escala de Mohs.
.Textura. El tacto, la lupa y la propia observación ayudaron en esta actividad.
Para los demás aspectos a determinar se empleó -ante todo- una observación minuciosa para evitar el mínimo de error posible durante el análisis y estudio de la cerámica.

Se efectuó una revisión bibliográfica relacionada con el tema objeto de estudio.

Por último, los resultados fueron llevados a tablas; con las cuales se construyeron gráficas que permitiesen una mejor comprensión de dichos resultados. Además se dibujaron perfiles y fragmentos de vasijas, que por su interés merecían su reproducción gráfica.


ÁREA DE ESTUDIO
El sitio arqueológico Toma de Agua está ubicado próximo a la margen izquierda del río Zaza, a 18 km de la costa sur y a sólo 5 km del poblado Heriberto Orellanes (San Carlos), dentro de los límites del término municipal La Sierpe, en la actual provincia de Sancti-Spiritus, Cuba.

La localización cartográfica está dada por las coordenadas: x-21500, y-664100, de la hoja nº 4381-III (Guasimal), escala 1:50000 del ICGC.

Fué descubierto en el año 1984 por Reynaldo Pérez Jiménez y José Vilas Castel, cuando realizaban ambos una exploración en un sitio perteneciente al Mesolítico, no muy distante del lugar.

Las primeras evidencias colectadas en superficie consistían en: un sumergidor de red, cuatro percutores, un fragmento de hacha petaloide y varios fragmentos de cerámica. Posteriormente, a mediados de 1985 y durante los trabajos de acondicionamiento del terraplén que comunica con La Toma de Agua, la motoniveladora ocasiona un pequeño derrumbe en el talud izquierdo del camino, poniendo al descubierto cierta cantidad de fragmentos de cerámica.

En el año 1987 se llevan a cabo los primeros trabajos de campo en el sitio por parte de trabajadores del museo municipal y miembros del grupo Caonao de Cabaiguán; detectándose en esta ocasión dos áreas fundamentales e iniciándose por primera vez una excavación de rescate en el área nº 2, alterada por los trabajos de acondicionamiento del terraplén. En el propio año (1987), personal del Departamento de Arqueología de la Academia de Ciencias de Cuba, miembros del grupo Caonao y trabajadores del Museo Municipal La Sierpe visitan el lugar y se efectúa un estudio tecnotipológico del material de piedra tallada colectado en esta excavación de rescate. Finalmente, en el verano de 1994 -los autores de esta investigación- realizan las primeras excavaciones controladas en los sectores N y S del área nº 2; exhumándose en esta ocasión abundante material consistente en: restos de dieta, evidencias líticas y cerámica.



RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Se obtuvo fertilidad hasta el nivel XI (1,50 m - 1,60 m), colectándose un total de 1019 fragmentos de cerámica, distribuidos de la siguiente manera: 877 fragmentos de vasijas y 142 bordes de vasijas. De estos bordes, sólo 5 resultaron presentar decoraciones. (ver Tabla nº 1)

tabla 1 cer T A

Tratamiento de la Pasta.-
El grueso de las paredes de los ceramios oscila entre 6 y 8 mm (el mayor número de ellos); lo que representa un 64,5 % del total de fragmentos. El 30,4 % están comprendidos entre 9 mm o más y el 3,8 % posee un grueso entre 2 y 5 mm.

La fragmentación es -en general- irregular ( el 67,8 % de la muestra presenta esta característica).

El temperante es considerado de fino a medio, es decir, con partículas que no sobrepasan 1 mm de diámetro y cuando estas aparecen, lo hacen minoritariamente. Este temperante consiste en arena fina de naturaleza cuarcítica y microcanto con cierto contenido de óxido de hierro. Sin embargo, se pudo comprobar que en los niveles más tempranos aparece la adición de lentículas de mica al temperante, lo cual puede estar dado por la posible sustitución de la fuente de materia prima originaria en determinado momento; ya sea por su agotamiento, lejanía o cualquier otra causa.

La dureza de la pasta, aplicando la escala de Mohs, resultó estar entre 3 y 4; lo que se corresponde con la dureza determinada en otros complejos ceramistas del Centro-Sur de Cuba.

En relación con la textura es en gran medida compacta (92,2 %); lo cual está motivado por el grueso del temperante (fino a medio).

Referente a la cocción, en el 53,8 % se observan núcleos reducidos, mientras que el 10,8 % aparecen oxidados y el 35, 3 % muestra bicromatismo. No cabe dudas que la cocción se llevó a cabo en una atmósfera de temperatura baja; lo cual -al parecer- fue más acentuado en los niveles más tempranos de ocupación del sitio (niveles XI - VIII).

En cuanto al método de manufactura, fue el de acordelado.


Tratamiento de la superficie.-
La cerámica de Toma de Agua se caracteriza por presentar en la superficie externa de los tiestos una coloración predominantemente pardo clara; ya que el 46,6 % de la muestra analizada (877 fragmentos) presentó esta coloración, le sigue la coloración pardo oscura en un 28,3 % de los tiestos y finalmente la pardo rojiza en un 24,9 %.
Por su parte, la superficie interna se presenta pardo clara en un 48,1 % (422 fragmentos), pardo rojiza el 32,3 % (284 fragmentos) y pardo oscura el 19,4 % (171 fragmentos). Esto evidencia la similitud de ambas superficies en cuanto a coloración en la mayoría de los tiestos. También la gran mayoría de los tiestos que integran la muestra tienen superficie compacta, bien alisadas; aunque sólo se detectaron 4 fragmentos con alisamiento muy esmerado, evidenciando al tacto esta particularidad. En cambio 64 fragmentos presentan superficies granulosas, producida por un temperante grueso en la pasta; lo cual no permitió un espatulado uniforme, dando superficies granulosas croqueladas.

Las superficies se muestran en esta cerámica irregulares, siendo los defectos más comunes las oquedades producidas -generalmente- por microcantos o "perdigones" desprendidos durante la manufactura y que luego el alisado no hizo desaparecer, los "palillazos" o huellas del instrumento con que se alisaron las superficies (espátulas o escobillas), abultamientos y depresiones, ennegrecimiento en determinadas zonas, muchas veces producido durante la cocción de los ceramios y alisamiento incorrecto, lo que en no pocas ocasiones dejan ver las uniones entre cordeles sucesivos mal sellados en partes, defecto frecuente en las superficies internas de los tiestos.


Tipos de bordes.-
Del total de evidencias cerámicas estudiadas (1019 frgm.), el 86,1 % (877) corresponde a fragmentos de vasijas, mientras que el 13,9 % (142) constituyen bordes; frecuencia esta que se corresponde por su similitud con la mayoría de las exhumaciones del referido material en otras áreas arqueológicas del territorio espirituano y del país. De estos 142 bordes de vasijas, el 50,7 % son rectos, el 28,1% invertidos, el 11,2 % evertidos y 14 bordes resultaron indeterminados por sus dimensiones.

Son indistintamente frecuentes los topes planos, redondos y acuminados; aunque debe destacarse que en las vasijas con respaldo o aquilladas predominan los topes planos. No se descarta la posibilidad de que para varios tipos de vasijas de cerámica el aborigen ejecutara en ellas diferentes topes de bordes, en dependencia del uso que ellas iban a tener (Sampedro, 1989).

Se observó que la presencia de "rebabas" en las proximidades del borde estaba dado por la elaboración mayormente de topes planos. Además, los topes biselados son muy poco frecuentes o insignificantes en número.


Decoraciones.-
Las decoraciones detectadas en el total de la población estudiada son escasas. En total se definieron 19 ejemplares decorados, incluyendo 7 asas; lo que constituye sólo el 2,16 %.

La técnica que predomina es la de la incisión con motivos geométricos, formando cenefas sobre respaldos de recipientes aquillados, encontrándose 5 variantes (ver figura). También fue observada la técnica de la impresión ejecutada en la cresta o refuerzo externo de una gran vasija, al parecer una olla con el motivo de dos series de puntos paralelos interrumpidos a trechos por puntos en posición más o menos caótica. La técnica de la impresión aparece además, en la decoración de dos asas de barbotina (impresiones lineales transversas) y en el tope de un borde de recipiente como impresiones lineales oblícuas y paralelas.

motivos incisos
Fig. 2.- Motivos geométricos
presentes en la cerámica.

En la colección del museo municipal aparece un fragmento grande correspondiente a una vasija con respaldo de mediano tamaño, decorada con líneas incisas paralelas y oblícuas en combinación con líneas ligeramente curvas.

fragm decor 6
Foto 2.- Fragmento de vasija con
respaldo decorada.

Hasta el presente hay ausencia de motivos zoomorfos y antropomorfos en los fragmentos de vasijas y de bordes exhumados en las excavaciones de Toma de Agua y en las colecciones en poder del museo municipal.

La decoración de los ceramios -por lo que se pudo advertir- en el material estudiado, no fue elaborada con esmero y precisión en la mayoría de estos.

Con relación a la decoración aplicada o de pastilla, está presente en dos fragmentos de bordes de vasijas (colección del museo).

fragm decor 3
Foto 3.- Borde de vasija con
decoración aplicada.

El número de asas es muy reducido, con un representante en cada uno de los tipos observados: cilíndrica sin decoraciones adicionales, cornamusa con las puntas deprimidas, dos fragmentos de las llamadas asas de barbotina, tabular ancha y muy deprimida; que recuerda una paleta o una cola de manatí, pero sin decoraciones adicionales y otra muy pequeña y discreta, fracturada en varios pedazos y perteneciente a un fragmento de recipiente con borde. En la colección del museo existe un asa de lazo; la cual procede de la excavación de rescate efectuada con anterioridad.

decor 5
Foto 4.-Fragmentos de vasija con
asa tipo barbotina.

fragm vasija 2
Foto 5.- Fragmento de vasija con
asa de lazo.

Tamaño y forma.-
A partir de la medición de los fragmentos de bordes de las vasijas se ha podido conocer de manera general el diámetro de éstas (Meggers y Evans, 1969). Con la aplicación de este método se han obtenido los diámetros de la parte superior de los recipientes (boca); por lo que se debe tener en cuenta que los referidos valores son ligeramente mayores debido a la forma globular de los ceramios.

Las vasijas catalogadas como grandes alcanzan hasta los 120 mm. En Toma de Agua son tan numerosas las vasijas grandes (420 - 300 mm), como las medianas (200-300), no ocurriendo así con las de pequeñas dimensiones (menores de 200 mm).

Los fondos son esféricos a excepción de un ejemplar exhumado anteriormente (colección del museo); el cual corresponde a un recipiente cilíndrico de fondo plano, cuyo diámetro es de 80 mm y su estado de conservación pésimo (Silva et All, 1987).

Existe diversidad de recipientes representados por ollas, cuencos y escudillas. Esta diversidad no comprende sólo las formas; sino también los tamaños. Por otra parte, se observan huellas de ollín en las superficies de los fragmentos estudiados, fenómeno apreciable que no excluye formas particulares de ceramios.

En el caso de las vasijas "aquilladas" o con respaldo, se ha podido comprobar que el mismo aparece entre 30 y 40 mm distante del borde del recipiente. Los ángulos que forman dichos respaldos oscilan entre 30 º y 45 º; aunque se observaron recipientes con ángulos entre 70 º y 75 º (minoría).

vasija 1
Foto 6.- Vasija con respaldo
(aquillada). (A)

vasija 3
Foto 7.- Vasija con respaldo
(aquillada). (B)

vasija 2
Foto 8.- Vasija con respaldo
(aquillada).(C)

vasija 4
Foto 9.- Vasija con respaldo
(aquillada). (D)

vasija 7
Foto 10.- Vasija con respaldo
(aquillada). (E)

vasija 8
Foto 11.- Vasija con respaldo y
decoración incisa (puntos).(F)

vasija 5
Foto 12.- Vasija con respaldo
(aquillada).(G)

vasija 10
Foto 13.- Vasija globular (olla). (A)

vasija 9
Foto 14.- Vasija globular.(B)

vasija 15
Foto 15.- Vasija tipo escudilla.(A)

vasija 12
Foto 17.- Vasija tipo escudilla.(B)

vasija 13
Foto 18.- Vasija tipo escudilla.(C)



El diámetro de las vasijas con respaldo está comprendido entre 360 mm (las mayores) y 180 mm (las más pequeñas). El grueso de sus paredes oscila entre 6 y 8 mm. Son algo más frecuentes los topes planos en este tipo de recipiente. En general se detectó que no existe preferencia o selección de determinado tipo de borde o tope en formas particulares de vasijas.

En general, los refuerzos en forma de rebordes están poco popularizados en los ceramios de Toma de Agua.

Se identificó un borde perteneciente a una vasija en forma de pote; la cual presenta un orificio circular, localizado en una porción de la garganta; al parecer debió ser utilizado para colgar el mismo.

vasija 11
Foto 19.- Vasija en forma de pote.

Resulta, por otra parte, interesante el reporte de impresiones de uñas humanas en un fragmento de vasija de cerámica correspondiente al fondo de la misma (Rivero y Silva, 1990) y que forma parte de la colección del Museo Municipal de La Sierpe.

Al comparar los resultados del estudio de la cerámica de Toma de Agua con los restantes sitios mediterráneos de la región Centro-Sur de Cuba, puede advertirse lo siguiente:

-Existe gran similitud en cuanto al grueso de las paredes de los ceramios, la dureza y la textura. Sin embargo, en la cocción predominan en mayor cuantía los núcleos oxidados en los restantes sitios de la Región Centro-Sur, o sea, presentan mejor cocción los ceramios que los de Toma de Agua.

-Son más numerosos los diámetros superiores a 300 mm en las vasijas de Toma de Agua, mientras que en la referida región resultaron los de 140 mm. Lo anterior puede estar dado por las especies de animales que formaron parte de la dieta en este asentamiento (con cierta frecuencia manatíes, tortugas y peces de considerable tamaño, entre otras). Hay pues una correspondencia entre el diámetro de los recipientes y la dieta, lo que junto a otros factores como la composición o integrantes de la comunidad, permiten inferir el cáracter utilitario o doméstico de la cerámica de Toma de Agua (Silva et All, 1988).

-En la composición del temperante empleado en la elaboración de la pasta de los ceramios existen diferencias sustanciales en relación con los sitios mediterráneos de la Región Centro-Sur; ya que la presencia de la mica en estos últimos - en proporción- es mucho más elevada o predominante. Quizás este fenómeno induzca a pensar con mayor claridad, que la participación de este mineral en el temperante empleado en la preparación de la pasta, en sentido general, sea más bien fortuita en muchos casos y no intencional, o sea, esté presente en la arcilla; por lo que la existencia o no de la mica pudiera depender de las características de los sedimentos de la fuente de materia prima (arcilla).


Burenes.-
La muestra obtenida de las excavaciones practicadas no es significativa (12 fragmentos) y la mayoría de ellos se presentan muy deteriorados. El resultados fue también bajo (frecuencia) en las excavaciones anteriores, aunque el grueso también oxiló entre 9 y 25 mm, respectivamente.



CONCLUSIONES

.
La cerámica de Toma de Agua, por sus características, debía tener una función predominantemente utilitaria o doméstica; existiendo una correspondencia entre las dimensiones de esta y las especies animales presentes en la dieta.

.Según los diámetros más frecuentes, esta cerámica puede ser considerada de mediana a grandes dimensiones.

.La pesca y la recolección marina dentro de las actividades subsistenciales jugaron un papel decisivo en el suministro de alimentos de alto valor protéico en esta comunidad.

.No obstante a la ubicación mediterránea de este emplazamiento aborigen, la explotación del ecosistema de manglar fue más intenso que el terrestre interior.



REFERENCIAS

-Sampedro Hernández, Ricardo (1991): estudio preliminar del sitio arqueológico El Paraíso, Santiago de Cuba, en estudios Arqueológicos 1989, editorial Academia,pp. 129 - 140, La Habana, Cuba.

-Meggers, Betty y Clifford Evans (1969): Como interpretar el lenguaje de los tiestos, Smithsonian Institution, Washington DC, E.U.

-Silva García, Santiago, Reynaldo Pérez y Orlando Álvarez (1987): Estudio preliminar del sitio arqueológico Toma de Agua, municipio La Sierpe, provincia de Sancti-Spiritus, Cuba (inédito).

-Rivero de la Calle, Manuel y Santiago Silva garcía (1987): Impresión de uñas humanas en un fragmento de cerámica aborígen del sitio Toma de Agua, Cuba (inédito).



Copyright: Marcos E. Rodríguez Matamoros
Santiago F. Silva García
Reynaldo Pérez Jiménez

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